PAN DE SIDRA Y MANZANAS [Una botella es un vaso en potencia]

Pan de sidra y espelta Pan de sidra y espelta  Pan de sidra y espelta

Lo mío puede que no tenga ya arreglo.

Pero no puedo evitarlo. Si puedo hacer algo con mis propias manos, soy incapaz de comprarlo. Me horroriza tanto sentirme dependiente del mercado para cosas básicas de la vida, que todo lo que puedo aprender por ser autosuficiente, lo aprendo. Luego ya decido si lo utilizo o no, pero aprendo. Me molesta particularmente sentirme uniformada, y tener las mismas cosas que el resto del mundo. No me siento especial, no va de eso, es sólo que no me gusta reconocer mis cosas en las casas de los demás. La misma librería de tienda sueca, la misma colcha de gran superficie, la misma maceta con aspecto de pintada a mano de la misma cadena de decoración…

No sé. He empezado a apreciar mucho el encanto que tienen los objetos diferentes. Los individuales, imperfectos y únicos. Esos que son tuyos porque los has hecho tuyos. O que fueron de otros y ahora viven contigo, y decoran tus paredes y no sabes quién lo compró ni por qué motivo. Me he vuelto muy fan de la segunda mano.

Primero, porque es responsable con el planeta. Reutilizar es más interesante que producir para tirar, porque los residuos no tienen la buena costumbre de evaporarse del planeta, suelen quedarse y un día ya no habrá sitio para todos. Segundo, porque hay una vida en los objetos que ahora son nuestros, y esa vida les da un gran encanto. Por lo menos, a mis ojos.

Ese encanto yo lo veo también en los objetos reutilizados para cosas a las que no estaban destinados. Fijaros ahora en el vaso de sidra que aparece en la foto. Y mirad la botella que hay detrás. ¿Algún parecido… razonable?

Desde hace algún tiempo, un par de años por lo menos, aprendimos en casa a hacer vasos a partir de botellas de vidrio. Y estamos en el punto en el que sólo tenemos en toda la casa un vaso de fabricación industrial, y porque vino de regalo con un ron. Cada vaso que se ha roto en casa, se ha reemplazado por uno obtenido de una botella. Por supuesto, guardamos ciertas botellas cuando vemos que van a hacer falta. La última vez que invitamos gente a casa, contamos los vasos, vimos que faltaban dos, y los fabricamos expresamente para ese día.

Los vasos son sencillísimos de hacer. Lo difícil es que queden tan perfectos como en las fotos de Instagram. Que le ponemos voluntad pero talento… pues algo menos. Como además la idea no es comprar un kit para vasos más caro que los vasos que gastarás en toda tu vida, los cortamos con el sistema casero del hilo de algodón [ahora os enlazo un vídeo] y los lijamos con lija de la ferretería. De modo que quedan los bordes irregulares y algo arañados. Pero son encantadores.

Tenemos vasos de varios tipos de litrona de cerveza [los botellines son demasiado finos], de algunas botellas bonitas de aceite, de licores [azules, cuadrados, al ácido… hay vasos chulísimos por casa], con tamaños disparatados, que hay que apilar sabiendo cuales van dentro de cuales porque ninguno es curvo, y cuando la gente viene a casa… alucina. Confieso que alguna vez he comprado una botella sólo porque escondía un vaso en potencia. Y que he mirado al trasluz en grosor de las botellas de sidra del super para escoger la más adecuada. 

Así que no juzguéis duramente el vaso de sidra, con su embocadura irregular y curva, con los arañazos de pulir el borde con una lija, y pensad en cuanta parte de nosotros ponemos en los objetos que poseemos [o que nos poseen]. Mola, verdad?

Mira aquí como hacer vasos con botellas de vidrio. Es un tutorial bien explicado. Sólo voy a añadir que para que el borde quede más recto es interesante trazar con un cortador de cristales o un punzón una línea recta donde quieres cortar [apoyando la botella contra una esquina y haciéndola girar mientras sujetas el elemento de corte] y que usamos alcohol en lugar de acetona. Detallines. Y que las botellas muy finas se acaban agrietando, hemos renunciado ya a los botellines. Hace tiempo.

Espero que os animéis igual con las botellas que con el pan de sidra que le he robado a mi amiga Encarna, de Paraíso de los golosos, una mujer encantadora, muy práctica y muy asturiana. He seguido su receta, aunque he adaptado las cantidades a mi molde y la forma de hacerlo a la harina integral, que es un poco diferente. He usado la técnica de Peter Reinhart para hacer panes integrales, partiendo de su receta.

El pan sabe sorprendentemente a sidra, a pesar de que no todo el líquido ha sido sidra. Mucho más que los panes de cerveza saben a cerveza. Está riquísimo, y combina estupendamente con sabores salados. En casa nos ha encantado.

Pan de sidra y espelta Pan de sidra y espelta

PAN INTEGRAL DE ESPELTA CON SIDRA Y MANZANA

CAL 235,8 · HC 46,5 · PR 7,3 · GR 1,0 [100 G]

INGREDIENTES
Soaker
Harina blanca panadera, 225 g
Sidra natural, 150 g
Sal, 3 g
 
Biga
Harina integral de espelta, 225 g
Agua, 150 g
Levadura seca de panadero, 3 g
 
Resto
Manzana verde, en dados, una
Sal, 6 g

Harina integral de espelta, 50 g para ajustes

MODUS OPERANDI

Día 1. Prefermentos

En un bol ponemos los ingredientes del soaker y los mezclamos hasta que se integren. Reservamos. En otro bol ponemos los ingredientes de la biga y los amasamos ligeramente, hasta tener una masa algo elástica, aunque no amasada en sentido estricto. Un par de minutos de amasado serán suficientes. Lo hacemos siempre en este orden para evitar contaminación de levaduras en el soaker. Tapamos ambos boles, y los dejamos reposar en la nevera hasta el día siguiente.

Día 2. Amasado, formado, horno

Sacamos los dos boles de la nevera y esperamos a que estén tibios. Depende de si es verano o invierno, tardarán más o menos tiempo, entre media hora y dos horas sería lo normal. Una vez tengan temperatura ambiente, volcamos el soaker y la biga en la encimera, o en el vaso del robot amasador, y le incorporamos la sal.

Amasamos dos o tres minutos, hasta tener una masa que empieza a querer ser tenaz y resistirse, ese punto en que notamos que la masa tira ligeramente de las manos pero sólo un poco. Lo dicho, dos o tres minutos [en robot amasador, 2 minutos a velocidad baja]. Dejamos la masa descansar de 5 a 10 minutos, y la retomamos. Volvemos a amasar otros 2 o 3 minutos más, y al comenzar veremos que la masa estará ya mucho más elástica y resistente que cuando la dejamos. En el último minuto de amasado incorporamos los dados de manzana para que se integren. Se puede hacer un poco antes pero a mí no me gusta amasar con “tropezones”, prefiero no marear la masa con cosas dentro. Cosas mías. En el robot la he tenido 2 minutos a velocidad media, y uno más para incorporar la manzana.

Si vemos que la masa todavía no está, podemos dejarla descansar otros 5-10 minutos y volver a amasar 2-3 minutos más. Si necesitamos la harina extra en algún momento, la incorporamos. Sólo si es necesaria.

Dejamos la masa en un bol, la tapamos y esperamos a que leve [hay unas tapas de silicona que sellan perfectamente y se reutilizan, te las recomiendo, son útiles y no gastas tanto plástico. Yo la compré en un bazar y me costó unos 5 euros]. Las masas integrales no siempre levan hasta el doble del volumen, puede ser un poco menos, no pasa nada. En invierno tardará hasta 6 horas,  en verano en una hora y media seguro que está lista, ya que a más temperatura ambiente más rápido trabajan las levaduras y por lo tanto, más rápido levan las masas.

Una vez haya levado, la sacamos con cuidado del bol, la plegamos y la formamos. Las masas integrales son también un poco delicadas de formar, se hace con las manos mojadas y con mucho cuidado. Se moldean como si fueran plastilina, dando la forma del molde donde van a ir.

Se mete la masa en un molde, se tapa con papel film [o con una tapa de silicona, si encuentras una adecuada]. Se deja levar una vez más, tardará aproximadamente entre la mitad y un tercio del tiempo del primer levado, suponiendo la misma temperatura ambiente.

Una vez haya levado por segunda vez, sólo queda cocer nuestro pan. Antes de que termine el levado [a ojo…] precalentamos el horno al máximo. Cuando el pan ya está a punto, lo metemos al horno a 250 ºC 10 minutos, bajamos a 200 ºC y lo dejamos 25-35 minutos más. El tiempo depende del horno, el mío es rápido y en 35 minutos totales [10+25] tengo los panes, pero lo normal sería que tardara 45 minutos [10+35]. En todo caso, puedes palmear la base del pan y si suena hueco, está cocido. Otra opción es insertar un termómetro de cocina, la temperatura interior debe ser mayor de 95ºC.

21 Comments

  1. Un pan fabuloso. Cuando supe que asaltábamos a las dos asturianas lo primero que hice fue comprar una botella de sidra pensando que la usaría en alguna receta que les robara y al final no, o sea que tengo sidriña y ganas de usarla en alguna receta. Seguiré mirando pero esta tuya tiene muchos números!!
    Y los vasos también hago pero los uso para poner velas dentro. Me encanta cómo quedan :-)
    Un petó

    Blanca

    Reply
  2. Recuerdo tus vasos. Creo que si todos nos comportáramos como tu y tuviéramos la filosofía de vida que sigues, el mundo en general estaría muy agradecido.

    Del pan te voy a decir…….. una pasada como siempre.
    Bss

    Reply
  3. ¡Pues sí que quedan chulísmos los vasos!

    Yo estoy contigo a muerte…porqué gastarte dinero en hacer algo si lo puedes hacer tú mismo…cuanto más autosuficiente, menos dinero necesitas, menos tiempo tienes que trabajar, más tiempo para vivir… por ejemplo, para dedicarlo a hacer este espectacular pan de sidra…¡menuda pinta!

    Me apunto el tutorial ese, porque me ha encantado la idea… ¡ya te contaré si los hago!

    Reply
  4. Bufff, me veo más capaz de hacerme una docenita de vasos que un pan, jajaja. Lo mío con las masas no tiene arreglo, de la masa de coca que es facilísima y casi no hay que amasar, no he pasado, así que como verás estoy en primero de masas y con todas las papeletas de repetir curso una y otra vez…
    Me ha divertido el tutorial de la botella, es como mágia lo del cordel, acetona y voilà!! El tema del lijado es lo que me produce más intriga porque como no se haga bien los labios del que bebe no estarán sellados, estarán a jirones.
    Me divierte mucho venir a verte, eso ya vale la pena.
    Besitos

    Reply
  5. Muero de amor con tu vaso ,hace tiempo que le tengo el ojo echado a cortar una botella por el medio para poner crasas dentro me encanta desde que la vi en Pinterest pero confieso que no me parece una tarea facil el cortarla y eso que me he visto el tutorial varias veces ,sera que le tengo miedo a los cortes con cristal desde que me corte el muslo de una pierna con una botella que se habia roto y meti en una bolsa para ir a depositar al contenedor de vidrio de camino me corte sin darme cuenta y me tuvieron que dar varios puntos.
    El pan pintaza tiene para no variar y no dudo lo mas minimo que este de rexupete,las fotos son de lo mas tentadoras no han dejado de decirme comeme de principio a fin, te ha quedado de relujo.
    Bicos mil wapa.

    Reply
  6. Mira que en casa también soy muy de hacer cositas personalizadas, comparto aquello de tener cosas originales y diferentes. Alguna vez me puse a coleccionar botellas para volverlas lámparas, se ven súper lindas, pero se acumularon tantas y no hice la tarea que un día de desespero saqué todo, porque la acumulación de cosas en un espacio pequeño no me dejo tranquila. Espero un día tener espacios más grandes para mi taller, sin embargo te digo que esos vasos así irregulares son tan únicos, gruesos, con personalidad, me encantan. Lo último que hice”sin querer” fue un candelabro de un pocillo de vidrio pequeñito, que hace un tiempo lavando platos y loza, estaba listo para enjuagar, mientras cocinaba una pasta…, al sacar el agua hirviendo por el fregadero para colarla…, hice la tarea como siempre, luego seguí lavando, cuando iba a lavar el pocillo de vidrio pequeño, salió hueco, …ya te imaginarás, el calor del agua hirviendo con el golpe de agua fría después hizo que la base de aquel pocillo se partiera, quedo perfecto o casi…, al verlo quede sorprendida y cai en la cuenta. Por supuesto no lo bote, lo que hice fue lijarlo y volverlo una especie de candelabro pequeñito para el centro de mesa. Y me fui por las ramas….,
    El asalto a Encarnita es muy tu Ana, que los panes mandan por acá y me encanta verlos, siempre se aprende montones contigo
    te ha quedado estupendo. Un abrazo

    Reply
  7. Bea

    Yo mejor me animo con el pan de sidra y si quieres las botellas te las guardo para cuando tengas q reponer, tengo curiosidad por el pan este, me lo guardo porque dentro de poco voy a poder disfrutar del sabor, q mas ases escondes eh feli día guapa!!!! Besos

    Reply
  8. Ese pan se ve delicioso!! Me encanta pero,… lo que me ha llamado más la atención ha sido lo de los vasos!!! ¡Qué pasada!!! Me encantan cómo te ha quedado ese verde. Me gusta todo, el color, la forma irregular, esos bordes,… es precioso y si encima lo haces tú, es doble de bonito porque además, es una ayuda al reciclaje y al no gastar más. Porque, como yo digo, no es mejor el que más recicla sino el que menos tiene que reciclar. Reducir es la clave. Una maravilla preciosa!! Siempre me sorprendes con tus recetas y hoy más con tu vaso. No sé si algún día lo haré yo, pero ya sé que quedan estupendos!! Besitos

    Reply
  9. El pan te ha quedado espectacular, como siempre, me tengo que animar a retomarlo, que hace mucho tiempo que no lo prepapamos en casa…
    Y lo de los vasos me encanta, desde que lo descubrí me pareció una idea fabulosa para generar menos residuos y encima tener una vajilla chula y diferente, pero todavía no me he atrevido a probarlo… Soy de las que maduran la idea bastante (o demasiado) tiempo hasta que se atreven a hacerlo jajaja. Miraré con calma el vídeo a ver si me animo.
    Besos

    Reply
  10. Que mano tienes para hacer de todo Ana, eres una artista!! Yo creo que sería incapaz de corta el vidrio, me da miedo. Con el pan si que me atrevo jeje, te ha quedado con una miga que tiene que estar muy sabrosa.
    Buen asalto guapa!!
    Un bst.

    Reply

Habla ahora o calla para siempre...

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.