BIZCOCHO DE MIEL [Evocador]

No sé vosotros pero yo pienso en miel y automáticamente me genera sensación de dedos pringosos, de bote con churretones y de abuela preparando un vaso de leche con miel para curar la garganta cuando era pequeña.

Miel de verdad, claro. No esa cosa de aspecto meloso que venden en los supermercados con promesas de textura líquida y dosificadores de uso fácil.

Miel de brezo, recogida por un pequeño productor local, guardada en uno de esos botes que churretean por todos sus lados, como está mandado en los cánones de la buena miel [si no existen, hay que escribirlos ya].

Y aunque no soy una gran consumidora de este producto porque apenas tomo cosas dulces en general [sí, sé que las entradas de mi blog no apoyan esta afirmación, diré solo que no siempre me zampo todo lo que publico] el sabor de la miel está anclado a mi recuerdo gustativo de las tardes de invierno en casa de mi abuela paterna, cuando a la primera tos me envolvía en una manta, me arrimaba el brasero y me plantaba un vaso de leche con miel.

Por eso me he animado a robarle este bizcocho de miel a Sopaypilla en la edición del #asaltablogs de este mes.

BIZCOCHO DE MIEL

INGREDIENTES

  • Leche de avena, 250g [puedes usar leche de vaca si puedes tomarla]
  • Mantequilla fundida, 50g
  • Zumo de un limón
  • Miel, 60g
  • Harina de trigo, 250g
  • Levadura, medio sobre
  • Nuez moscada, una pizca
  • Huevos, 2

MODUS OPERANDI

Antes de empezar a hacer nada, precalentamos el horno a tope para que tenga buena temperatura cuando haya que meter el bizcocho.

Calentamos la leche ligeramente, la necesitamos un poco tibia, no muy caliente. Lo justo para disolver la miel sin problemas. Fundimos la mantequilla.

Mezclamos la leche con la mantequilla fundida, la miel y el zumo de limón. No nos preocupamos si tiene una textura extraña, algunas leches se llevan regular con el zumo de limón pero no pasa nada. Después se corregirá al añadir harina. Reservamos.

En otro bol, tamizamos la harina junto con la levadura y la nuez moscada. Reservamos.

Batimos aparte los huevos, muy batidos, hasta que monten un poco [se pondrán blanquecinos y subirán el volumen sustancialmente]. Se puede poner una cucharada de azúcar para ayudarlos. Añadimos la leche a los huevos batidos, y después la harina con la levadura, mezclando despacio. La harina en un bizcocho nunca conviene batirla demasiado.

Pasamos la masa a un molde para bizcochos previamente engrasado, y lo horneamos a 180ºC unos 35-45 minutos [depende de tu horno y de la altura del molde].

11 Comments

  1. Que riquísimo está este bizcocho. A mi la miel me recuerda siempre a cuando estaba malita y mi madre me traía leche con miel o zumo de naranja con miel, y sin embargo me sigue encantando!! te ha quedado divino, gracias por elegirlo!!

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  2. A mi me encanta la miel Ana, pero la miel de verdad como bien dices, y también me trae muy buenos recuerdos con mi abuelita….
    El bizcocho tiene un aspecto riquísimo, y seguro que tiene un sabor único.
    Buen asalto guapa.
    Un bst.

    Reply
  3. Yo te puedo decir que tampoco soy una gran consumidora de miel, sin embargo nunca falta en casa. Siempre tengo un tarro de miel auténtica en la despensa, de las de siempre. De las que se aterronan en invierno, que se cristalizan vamos. Porque son naturales y echas con mimo por pequeñas abejitas; y casi van del panal al bote. Y con lo del vasito de leche con miel lo has clavado, es un recuerdo estándar. Me atrevería a decir que nacemos el ese recuerdo implementado. Gracias por tu asalto!

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