CAL 413,4 . HC 44,9 . PR 20,3 – GR 18,6 [POR RACIÓN]
Ah el francés!
Ese idioma encantador lleno de consonantes que se pronuncian poniendo morritos!
Es tan sexy. Y es que en francés todo suena bien. Da igual lo que digas, suena encantador. Siempre.
Puedes mandar a alguien a freír puñetas y suena tan correcto que casi tiene que darte las gracias. Qué educaditos los franceses.
Y es que los franceses se lo curraron. Que se hicieron un idioma que suena limpio, poético. Que te dicen te quiero en francés y te desmayas toda entera, así sea un bombón o un callo malayo. Que los piropos desde los andamios, dichos en francés, suenan como los poemas de Neruda.
No podemos comparar a un francés con nuestro macho ibérico autóctono, camisa abierta, pelo en pecho, hucha asomando por el pantalón, dicendo «jamonaaaaaaaaaaa» pero ni de lejos vamos. Porque si comparamos, nos despoblamos. Literalmente. Salimos todas corriendo a Francia a pillar cacho con los albañiles franceses.
Los franceses comen cosas finas. Sí, sí. Los quesos, los pastelitos [macarons, petit fours], pan de baguette y hojaldres. Mmm. Y vino francés, crepes, y quiches.
Y qué delgaditos, ellos. Dicen que se lo deben al queso, que cuando se comen muchos lácteos se controla la obesidad. Pero yo creo que no. Que se lo deben al francés.
En francés, el chorizo se llama saucisse, la morcilla boudin noir, es imposible engordar así. ¿Como va a engordar una cosa que se llama saucisse? Es imposible! Para engordar, tiene que llamarse sobrasada, panceta, callos con garbanzos, en fin, algo más contundente.
Ah los franceses… ellos sí que saben!
Con ese primer ministro estiradillo que se casó con una modelo y que no soporta que ella use tacones porque es más alta. Ay… son tan… franceses!
Ese país donde la boina es inmortal, donde la moda es moda y lo demás tonterías, con esa capital, París, tan cosmopolita y llena de rincones maravillosos llenos de parisinos, pintores y gatos callejeros, prostitutas y secretarias con anillos de diamantes, y claro, pasteleras, choferes, panaderos y oficinistas. Esa ciudad llena de creperies y floristerías.
Y esas quiches… estas quiches… oh que delicia hacer un molde de masa brisa, presionando la masa con las yemas de los dedos, con ese sabor a mantequilla, y llenarlo de huevos, nata y cualquier otro ingrediente. Mmmmmmm que delicia.
¡Oh! Niña y cuanta razón tienes.
¿Como se puede engordar así?
Pero y lo buena, sabrosa y contundente que están un par de lonchas de tocino y unas morcillitas en un buen bocata español, acompañado de un buen vinito y si puede ser en bota o en porrón. Je jeje
Bueno la quiche que nos has preparado excelente, nunca la he probado con la harina integral pero no descarto hacerla proximamente.
Un besote.
¡Ays, mi vaquita! Me ha encantado tooooodo lo que has escrito en esta entrada. Me estaba riendo yo sola, aquí en el salón, y tanto, que le he tenido que leer en voz alta a mi marido todo lo que tú has escrito sobre la finura y el glamour de los franceses. Lo de «jamonaaaaaa», me ha llegado al alma. Me ha hecho recordar cuando siendo yo una adolescente, pasando por una obra, uno va y me dice:»¡Vaya orejas!». ¡Qué inocente era yo! Descubrí entonces el doble sentido de la palabra, ja ja ja.
Y sobre la quiché, si se te hace mucho para ti sola, yo te acompaño a comerla, porque en casa, ni a mi marido ni a la niña les hacen mucha gracia. No sé … tendré que leerles tu entrada para que sepan apreciar lo genuinamente francés, y entre otras cosas, una quiché.
Un beso y feliz finde!!
¡ cuánta razón te asiste compañera y no solo en lo que dices sino en lo que haces ¡
No conocia tu blog así que me quedaré un rato por aquí cotilleando y no te perderé la pista ya.
Un besito.
¡Quiche ligera!. ¡Esto es para mí!.
Aunque, si es cierto lo que cuentas de los franceses, voy a tener que darme al lácteo, jajaja…
Leo a Yolanda, y veo que vamos a tener que hacer un «Club de la Quiche», porque mi marido no es muy aficionado. Dice que «es que no le viene bien por la diabetes», pero eso son excusas, que cuando hago una tarta de chocolate, ¡anda que no se olvida de la diabetes, el tío, jajaja!.
Lo dicho, me apunto tu quiche.
Besotes, guapa.
BuUuUuUenisima!!! apuntada para las próximas… Puerros setas y leche desnatada, esta es de las mías.
jEJEJjEJEJE Si es que son taaaaaan franceses los Francesito0os!!!
¿es cierta la leyenda urbana que dice que se lavan poco? :P
¿se les perdona que te digan te amo en fránces y que les huela el alerón a un tiempo?
la quiché es una maravilla,me dejas babeando !!
Hola!!
Soy Sergio (qué Sergio, qué Sergio…una pista: acciónenrrrr)
Estaba esperando a ver si actualizabas para ser el primero en comentar y ya ves. Si es que tienes un montón de seguidores/as!
Me voy que se me quema la quiche (que-de-li-cia)
Besosssss
Me gusta leerte:) gracias por darnos un coscorrón y hacernos pensar en una realidad tan dura cuando normalmente la sociedad se empeña en ponernos una venda y hacernos mirar para otro lado.
Besicos sorianos
Me encanta tu forma de intoducir la receta, me he reído mucho y qué razón tienes, todo en francés es más chic!!
Probaré esta receta porque me encanta la quiche y nunca la he hecho sólo de setas.
Mil gracias por pasarte por mi blog y dejar tu comentario.
Besos!!