ALBÓNDIGAS EN SALSA [Domingos ociosos]

Las albóndigas son el plato perfecto para las mañanas de domingo ociosas. Esos domingos antipáticos, lluviosos o fríos en los que decides no salir a tomar vermú y en su lugar te quedas en casa hecha un ovillo en el sofá que es un lugar calentito y reconfortante.

Preparar un poco de carne picada con aderezos y guisar una salsita suele ser un planazo que me puede mantener ocupada media mañana, y que agradezco infinitamente cuando muchos días después llego un viernes a casa sin pizca de ganas de liarme a hacer comida y me las encuentro esperándome ya descongeladas en la nevera. Yo quiero mucho a las albóndigas esos viernes a medio día.

A ver, que en general yo a las albóndigas las quiero mucho siempre, que son de los platos más majos del mundo mundial. Y aunque suelo experimentar con todo tipo de salsas, esta salsa básica, sencilla y deliciosa, a mí me parece lo más. Son las de toda la vida, las que se hacían en casa cuando era pequeña. Esas.

Esas albóndigas que mi abuela y mi madre me ponían a hacer y poníamos en filas sobre la encimera y yo cada vez las hacía más grandes porque me aburría de hacer pelotitas de carne y ellas las iban pellizcando para quitar un poco de cantidad de cada una. Esas.

Últimamente tengo muchos de estos domingos ociosos, aunque según vaya calentando la primavera iremos soltando abrigos y saliendo al monte a que nos de el aire, que buena falta hace después de este invierno antipático metidos en casa. Así que la previsión de albóndigas caerá en picado hasta que pase el verano, más menos.

De momento, os traigo estas albóndigas en salsa española, asaltadas vilmente a La cocina de M Pili, en esta edición del #asaltablogs. He hecho su salsa con unas albóndigas de pollo y avena, que son las que habitualmente comemos en casa, espero que no le importe. Ya te lo conté en estos papardelle con albóndigas tan estupendos que traje hace poco…

ALBÓNDIGAS EN SALSA

INGREDIENTES

  • Para las albóndigas
    • Carne picada de pollo, 500 g
    • Avena en copos, 50 g
    • Huevo, 1 ud
    • Ajo, 2 dientes
    • Perejil picado
    • Sal, pimienta
    • Harina, para rebozar [un par de cucharadas]
    • Aceite de oliva, 2-3 cucharadas
  • Para la salsa
    • Caldo de pollo, 500 ml
    • Vino blanco, 250 ml
    • Ajo, 2 dientes
    • Cebolla, media [unos 150 g]
    • Pimiento verde, uno [unos 75-100 g]
    • Zanahoria, 2 [unos 100 g]
    • Tomate triturado, 100 ml [o un tomate picado]
    • Harina, una cucharada
    • Pimentón dulce, media cucharadita
    • Sal, pimienta

MODUS OPERANDI

Para hacer la receta de albóndigas en salsa, lo primero que haremos será preparar la masa de las albóndigas y dejarla reposar media hora; pasado este tiempo las formaremos y las freíremos con poco aceite para sellarlas por fuera. Una vez hecho esto, haremos la salsa y las cocinaremos.

En un bol mezclamos la carne picada con el ajo picado muy menudo y el perejil. Añadimos el huevo y tanta avena como necesite para espesar un poco [ojo, la avena engorda en el reposo, no conviene espesar demasiado la mezcla], salpimentamos y dejamos media hora en la nevera para que se integre bien. En lugar de avena se puede usar una rebanada de pan de molde o un poco de harina de garbanzos para espesar.

Mientras reposan, limpiamos y picamos la cebolla, el pimiento, los ajos y la zanahoria, y vamos preparando medio litro de caldo de pollo. Podemos ir dejando a mano el resto de ingredientes.

Una vez pasado este tiempo, sacamos la carne y empezamos a formar las albóndigas. Podemos rectificar un poco con avena, pero con cuidado de que no queden muy duras. Yo las hago al límite de deshacerse de blandas, después de cocinadas están mucho más jugosas si no las espesamos de más.

Una vez las albóndigas están formadas, las pasamos por harina ligeramente, sacudiendo bien el exceso.

En una sartén ponemos 2-3 cucharadas de aceite [se pueden freír por inmersión pero a mí me dan sudores fríos de pensar en tanto aceite así uso muy poco y las voy moviendo para que se sellen bien] y vamos dorando las albóndigas unos pocos minutos, lo justo para que se sellen. Las reservamos en un plato y pasamos a la salsa.

En la misma sartén donde hemos sellado las albóndigas, ponemos a pochar a fuego medio el ajo, la cebolla, la zanahoria y el pimiento picados, hasta que empiecen a estar blanditos. Cuando veamos que están, incorporamos el vino blanco y dejamos que reduzca un par de minutos.

Añadimos el tomate triturado, le damos un par de vueltas, incorporamos todo el caldo y las albóndigas que habíamos reservado. Dejamos que se cocine el conjunto hasta que estén cocidas, aproximadamente media hora.

Cuando ya están, yo personalmente aparto la salsa y la trituro, pero no es necesario. También se puede triturar en el momento de añadir el caldo antes de incorporar las albóndigas. Si vemos que ha quedado una salsa un poco deslabazada, se puede espesar añadiendo un poco de caldo de pollo frío [o de agua] con una cucharadita de maizena disuelta y dejando que se cocine 5 minutos más.

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