ENSALADA FRESCA DE PATATA [Gimnasios…]

CAL 231,1 · HC 21,5 · PR 8,4 · GR 12,3 [POR RACIÓN]

Ensalada fresca patata 5

Ensalada fresca patata 2

Ensalada fresca patata 1

Hace tiempo que voy regularmente a un gimnasio. Yo voy así en plan pose, no os penséis, que la vida ya no me da para más esfuerzos.

A decir verdad, ni siquiera sé por qué voy. Solo sé que lo echo de menos cuando no lo hago.

Porque no me mato, vamos, que con suerte ni sudo tan siquiera. 40-45 minutos de aeróbicos a nivel flojo-matao, y casi nunca me quedo a hacer musculación porque no me da tiempo y porque mis máquinas favoritas tienen cola [la de abdominales una media de 4 personas esperando…]. Por norma después del gimnasio tengo siempre reuniones de mis múltiples militancias y activismos, que suelen empezar a las 20h y a las que llego a las 20.30h como pronto.

Y es por eso por lo que me fascina, desde siempre, la fauna diversa que puebla los gimnasios, al menos, el de mi barrio.

Aquí unos pocos:

MUSCULITOS. Me encantan. Compiten para ver quien coge más peso, saca más brazo, y come más proteínas, y hasta se apuntan las marcas personales en una pizarrita instalada para este fin. Y el monitor va todo el día tras ellos diciendo cosas como “Para estar fuerte no solo hay que coger peso!”Los fuertes no son solo volumen” y mensajes de autoayuda de ese rollo. Tan monos ellos. Con sus cajas de proteínas y sus batidos de colores.

POSTURITAS. Estos son como los primeros, pero en versión sintética. Es decir, que algo hacen, no lo niego, pero básicamente hacen mucha dieta y el ejercicio justo para marcar abdominales y un poco de brazo, y a lo que van es a lucirse. Si ves a alguien que combina la camiseta con la gorra, y a su vez con los cordones de las zapatillas, y no usa reloj salvo que sea del mismo color que el pantalón, ahí tienes uno.

MONINOS Y MONINAS. Otros que me encantan. Ellos van depiladísimos, combinadísimos [y por lo general ajustados y cortísimos] y megapeinados. Que el día que suden se les va a caer la gomina a churretones por la frente y va a haber una tragedia. Ellas llegan al gimnasio tan [recién] pintadas, que tienes que asegurarte que de verdad es tu gimnasio y no la discobar de enfrente, y ya no sabes si pedir las mancuernas o una copa. Por supuesto, combinadísimas, peinadísimas, y con el móvil maqueado de strass y un asita para llevarlo colgando. Faltaría plus. De sudar no hablamos que eso no es glamouroso, si un día ocurre se formará un gabinete de crisis compuesto por un maquillador, una psicóloga de guardia y su mejor amiga.

ALMAS CÁNDIDAS. De ambos sexos. La dinámica “torrezno-aerobic-torrezno-zumba” no adelgaza. De verdad que no. No te tortures. Comete los torreznos y olvida el gimnasio, para que amargarte la vida!

VIGORÉXICOS. Comen atún al natural de la lata, y frutos secos horneados sin sal, a veces lo ponen junto y no, eso no puede estar bueno. Se miran todo el rato en los espejos con cara de interesantes, así como con el ceño fruncido. Si les dejas, se quedan pasmados y te gastan los espejos y luego te vas a mirar tú y ya no puedes. Y se intercambian frases del tipo “ya tío… es que los lácteos van a la barriga, yo no tomo ya…” “pero entonces, para hipertrofiar el abdomen dices que esas proteínas…” o “he ganado 200 grs ¿tú crees que son músculo o grasa?” [dicho esto último con cara de tío eres mi colega, me da igual lo que pienses, tú di músculo]

MACARRAS. Y sus macarradas. Que los ves entrar, con el paso firme, lanzarse a por la máquina del centro del gimnasio y ponerse 200 kilos, y liarse a tirar… y tú piensas “ay madre que alguien pare a este muchacho antes de que se rompa algo”. Son los malos malotes, les importa un pimiento si están fuertes, gordos, hipertrofiados o musculados. Solo quieren tirar más que tú, que bueno, conmigo lo tienen fácil, la verdad!

GORDIFUERTES. Son un cruce entre musculitos y vigoréxicos pero sin voluntad de hacer dieta. Y no veais el peso que levantan, las criaturas. Que fuertes, de verdad, están. Y mucho.

Y LOS DEMÁS. Ejecutivos estresados, gente en paro que necesita hacer algo que le tenga activa [no es broma, el gimnasio viene bien, de verdad], amas de casa que han echado un poco de culete, y gente como yo que va a pasar el rato, olvidarse del mundo, y mantener el trasero en un lugar digno y un volumen asumible.

[Que sí, que luego voy al bar y me como un torrezno, pero eso ya es otra historia…]

Y todo esto para contaros que me acabo de zampar el plato prohibido, el culmen de los tabús del gimnasio, el plato que viola todas las reglas, a saber: Si vas a un gimnasio jamás tomarás cerveza porque es un cereal y sólo tiene hidratos de carbono; no comerás patatas, bajo ninguna circunstancia y en ninguna preparación; y no combinarás jamás una grasa [tipo queso] con un hidrato de carbono bajo pena de que se te caigan las tetas y te desaparezcan los bíceps.

Pero como yo bíceps no tengo y sobre las tetas la gravedad ya ha dicho lo que tenía que decir… pues paso. Patatas y tomates ecológicos, un poco de mozzarella, un aliño delicioso y una cervecita bien fría. Para ir despidiendo el verano…

Ensalada fresca patata 4

INGREDIENTES
[PARA 4 PERSONAS]

Patatas, 2-3 [500 g]
Tomate, 1-2 [200 g]
Mozzarella fresca, 125 g
Piñones, un puñado [20-25 g]
Aceite, 2 cucharadas
Vinagre de Jerez, 1 cucharada
Sal
Albahaca [mejor fresca, yo he usado seca]

MODUS OPERANDI

Cocemos las patatas. Las lavamos bien, y las ponemos en agua fría enteras y con piel. Las cocemos hasta que estén tiernas, esto depende de su tamaño, pero suelen tardar entre 20 y 30 minutos.

Mientras hacemos esto, sacamos el tomate de la nevera para que pierda frío. Los tomates muy fríos no saben a nada.

Ponemos a calentar una sartén, sin aceite, y ponemos los piñones para dorarlos un poco. No dejamos de moverla ni un solo segundo, los piñones cuando cogen temperatura se arrebatan y carbonizan en menos de lo que tardas en pestañear. Cuando veas que se oscurecen ligeramente, retira la sartén del fuego, dales un par de meneos más y ponlos en un platito.

Montamos la ensalada: cortamos las patatas en dados, hacemos lo mismo con el tomate y desmenuzamos el queso.

Preparamos el aliño: En un bote pequeño con tapa, metemos albahaca [si es seca] aceite, vinagre y sal y lo agitamos bien. Otra opción es poner todo en el bol donde vaya la ensalada y batirlo con unas varillas.

Aliñamos la ensalada, y añadimos los piñones por encima. Si usamos albahaca fresca, la incorporamos en el último momento.

Ensalada fresca patata 3
 

13 Comments

  1. Jajajaaaa, menuda descripción del personal del gimnasio! Me encanta!!! Yo no voy nunca, pero eso si, me quedo con tu ensalada, que me parece muy rica y sana :)
    Un abrazo!!

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  2. Maritornes

    Pero Ana!! Yo pensando que estabas de parranda y no publicabas y resulta que vengo y me encuentro con que me he perdido un montón de publicaciones. No se por qué no me han saltado tus actualizaciones, tendré que investigar… En fin, ahora echaré un vistazo a todo lo perdido. En cuanto a la ensalada, ¿qué puedo decir? que me parece un plato ideal para despedir los días de calor que nos quedan y que yo como tu, que voy al gimnasio a despejar la cabeza, me pienso saltar a la torera eso de las mezclas de hidratos y demás… Como debe ser!! Por cierto, muy bien descrita la faunia gimnástica, jaja.

    Un besazo, guapa!!

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  3. Gordifuertes JAJAJA, me encanta esta categoría!! Es genial!!
    Oye, y te digo yo que lo del gimnasio es súper terapéutico si estás en paro. Yo estuve 9 meses en paro y me lo pasé en el gimnasio metida. Nunca he estado tan en forma y no sabes lo bien que me vino para tener la cabeza ocupada y no volverme loca.
    Y la ensalada, pues no estoy de acuerdo en que sea prohibida. Siempre hay que tener un día de la liberacion del hidrato, el torrezno y la pizza. Un día a la semana. Es la mejor manera de ser capaz de aguantar el resto de la semana la privación patatil.
    Y qué coño! Si esto es ensalada! Las patatas en ensalada no cuentan como patata. ;-)

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  4. ja,ja! Que buena esta catalogación por favor! Yo era hace años ha una bestia del gimnasio, ahora más que ir me dejo caer. No tengo ni fuerzas ni tiempo. Pero cuando voy le sienta muy bien a mi cabeza. Al cuerpo ya no sé, hace tiempo que decidió rendirse a la ley de la gravedad. Estas patatas pintan de miedo, dejate estar ;-) Un beso!

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  5. Me encanta la fauna de tu gimnasio… me reído mogollón…lo cierto es que despues de hacer deporte una ensaladita como esa entra de lujo…pero yo para no sentirme mal, sin cerveza, ahora que de postre una onza de chocolate jajaja.

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  6. Jajajajaja, Ya te he dicho en más de una ocasión que me encanta tu blog. Pero es que ahora que nos conocemos como que todas tus historias cobran todavía más sentido. Me encantan tus relatos, y como describes la realidad que nos (te) rodea de un modo humorístico a la vez que sarcástico.
    Y la receta en sí….¡de escándalo! Yo tb estoy rodeada de personajes que siguen la dieta de la sangre, la dieta disociada, la dieta paleo, y así un infinito etc, en donde todos piensan que todo lo que comen los demás es mortal de necesidad…. El aire que respiramos en las ciudades, eso sí es mortal de necesidad. Un huevo con patatas, ¡que se quite cualquier dieta! ¡Espero que la hayas disfrutado! Seguro que te ha sensato la mar de bien.

    ¡Un besazo guapísima!

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  7. Cómo me he reído. Yo paso de gimnasio. He sido una buena estudiante toda la vida pero lo único que se me daba y se me da fatal es todo lo relacionado con la educación física. Mejor ni lo recuerdo. Me va más el yoga, qué quieres que te diga, para eso no hay que hacer esfuerzos, ni competir contra nada, ni contra nadie, ni contra ti mismo.
    Me encanta la ensalada de patata, la tuya y todas, pero la tuya con esas magníficas fotos de primer plano, me ha dejado alucinada y eso que acabo de cenar ensaladilla, es decir, más patata.
    Yo tampoco he recibido en mi correo ninguna publicación tuya desde hace tiempo. Así que no sé qué pasa.
    Un besito, lianta.

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  8. Oye Ana no sé a qué te dedicas -ni pretendo inmiscuirme en ello-, pero tu mente es muy analítica y tu narrativa muy descriptiva…, por este camino tendrías el futuro asegurado! Me ha encantado-chiflado-entusiasmado tu catálogo de especímenes de gimnasio! Es genial! Y real como la vida misma!
    Por lo que dices, yo no soy carne de gimnasio: disfruto demasiado con la comida sin preocuparme si el queso se puede arrimar al membrillo… Como dice Frabisa, sólo me preocupe que las cosas se contengan mínimamente en su sitio “sin llegar al desparrame”. Aunque sí me gusta ir, pero sin matarme, y por una razón más bien de bienestar y salud…
    Dicho todo esto, tu ensalada me encanta, de hecho hago algo muy similar día sí y día también en el verano…
    Besitos y buen domingo!

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  9. lakia53

    Me parto con tus escritos. Me encantan. Y las recetas… para chuparse los dedos. (Yo, de pueblo, salgo a pasear con el perro cuatro veces al dia: 06,00h, 11.30h, 17.00h y 22.00h) Gimnasio… qué es esoooo???
    Gracias por estar ahí, Ana.

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  10. Genial, la mejor y más completa descripción de la fauna de un gimnasio que he visto en mi vida. Creo que no te dejas casi a nadie. Yo me he autoincluido en lo de gordifuerte, más que nada por mi nula voluntad para la dieta ;).
    La ensalada es ideal, puede que precisamente por su incorreción o inconveniencia que la hacen aún más atractiva con la cervecita citada

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