ARROZ SEFARDÍ CON ARÁNDANOS, GARBANZOS Y MUCHAS ESPECIAS [Vecinos y gallinas]

Follow my blog with Bloglovin

CAL 319,1 · HC 65,3 · PR 11,2 · GR 2,2 [POR RACIÓN] 

Arroz sefardí con especias y arándanos

Los que habéis leído mi último post, tal vez os acordéis de esta foto y de su historia.

 

Recapitulo: Andaba yo divagando sobre las vidas de mis nuevos vecinos, en plan antropóloga de pacotilla, [esto es como marujear pero en fino], cuando de repente, levanto la vista y veo lo nunca visto hasta ahora: mi vecino de enfrente, ha decidido echar 4 gallinas y un pequeño pavo a su balcón.

Qué oportuno, ahora que andaba yo marujeando a toda la blogosfera sobre mis nuevos vecinos, y viene este y me alegra el post con una historia de lo más ocurrente. Así que cogí mi cámara, me escondí tras las cortinas, y asomando solo el objetivo les hice estas fotos [lástima de teleobjetivo que no tengo].

Terminé post y receta, me cambié y me fui al gimnasio como cada tarde a recibir mi dosis diaria de sufrimiento sin el cual, la caña con patatas fritas de después no sería tolerable para mi conciencia-cuenta-calorías.

Y ahí voy yo, mochila en mano, cuando al doblar la esquina de mi portal, levanto la vista y me veo a una de las gallinas en la jardinera… del vecino de abajo. Muerta de risa escribo un whatsapp al Soñador y le pregunto que si prefiere caldo o croquetas para cenar. Tras intentar sin suerte localizar a alguno de los dos vecinos [el dueño de las gallinas o el que tenía a una de ellas en sus jardineras] desisto y me voy al gimnasio, dejando al Soñador al cargo de la situación. Aunque poco se podía hacer.

La cosa peliaguda es que el vecino de abajo, tiene el balcón cerrado y solo sobresalen los hierros de las jardineras antiguas, esas que cuelgan por fuera en las casas viejas, es decirse, que la gallina emancipada andaba haciendo malabares en una jardinera vacía y desangelada, sin poder moverse de ahí.

Decidimos no llamar a los municipales y esperar a que algún vecino llegara y solucionarlo pacíficamente. Porque a pesar de que no es legal hacer esto, tampoco queríamos fastidiar a esta gente que solo quería comer huevos de vez en cuando. Que peores cosas pasamos por alto, y mayores delincuentes pueblan las calles como para andar fastidiando a estos pobres incautos.

Pero mira tú que a la vuelta del gimnasio… me encuentro con que la gallina emancipada ya no estaba. Y los que sí estaban eran los municipales. Cachis. Eso es una multa segura. Alguien había llamado.

El resto de la tarde fue de lo más entretenido, y la pena es que por la noche y con las gallinas moviéndose mi cámara no da para más y no pude hacer fotos nítidas.

Llegan los municipales. Rescatan a la gallina emancipada [esto antes de llegar yo]. Suben al piso del dueño de los animalillos, y empiezan a hacer foto tras foto al improvisado gallinero. Que me puedo imaginar el twitter de los municipales esa tarde.

Al rato, llega el servicio veterinario del ayuntamiento, porque sí, las gallinas no se consideran animal de compañía [que digo yo que esto es un poco injusto, ellos no saben si las gallinas le acompañan a uno o no] y se las van a retirar.

Todo esto con dos coches de municipales aparcados en la calle, y varios agentes de brazos cruzados esperando que esto se resuelva. Que si lían esta para 4 gallinas y un pavo… el día que se escape un bulldog igual llaman al ejército.

Mientras todo esto sucede, las gallinas que no son tontas y algo se huelen, se quieren largar de ahí [el gallinero es realmente rudimentario: un cabecero de cama en un lado y un tendedero plegable en otro… y nada por arriba, y mira que todos sabemos que las gallinas algo pueden volar]. Así que ahí está el municipal del balcón ayudándose de un escobón para azuzarlas cada vez que una asomaba la cabeza por los hierros o amenazaba con desplegar alas. Que contenía una y se le asomaba otra. Como en los videojuegos, pero sin mandos.

Cuando el servicio veterinario las está retirando, otra gallina que se lo veía venir, tuvo sentido común y echó a volar largándose del balcón y dejando plantados a agentes y veterinarios. ¿Y a donde fue? Gallina lista, a la terraza del bar de la plaza.

Y aquí tenéis al agente robocop que estaba de guardia en la calle, que no se mueve de su sitio porque yo no tengo guantes, no la cojo. Y la gallina toda feliz picoteando las patatas fritas que hay por el suelo. Y el tío que nada, que no fue ni a vigilarla por si se iba más lejos.

Al final fue el dueño del bar el que la agarró y se la llevó al servicio veterinario que acababa de bajar del piso con los otros 4 animales. Pero vamos, que el agente, ni acercarse. Madre mía, que yo si un día me encuentro un atracador mejor pido ayuda al dueño del bar, porque al agente… habrá que verlo! A ver como se le acerca sin guantes!

La gente del bar, os podéis imaginar cuando ven una gallina aterrizar entre las mesas. Revuelo, risas, fotos y los niños que se abalanzaron sobre ella en cuanto la vieron [no hubo daños]. Y nosotros, viendo desde el balcón toda la película, que un entretenimiento así no se lo encuentra una todos los días.

Y ese, queridos y queridas, fue el final del gallinero… el balcón vuelve a estar triste y solitario, y desde luego espero que a estos vecinos no se les ocurra ahora hacer alguna locura como criar conejos o caracoles… porque habrá que verlo!

  
 
 

INGREDIENTES
[4 PERSONAS]

Arroz basmati, 160 g
Aceite, 3 cucharadas
Sal
Agua hirviendo, 240 ml
Comino en polvo, 1 cucharadita
Curry en polvo, 1 cucharadita
Garbanzos cocidos, 140 g
Cebolla tierna, 1 pequeña
Harina integral, 1 cucharadita
Arándanos deshidratados, 75 g
Perejil
Cilantro
Eneldo

MODUS OPERANDI

Antes de empezar, hervimos el agua. Pon una poquitina más por la que se pueda ir evaporando. Vamos a organizar un poco de lío de sartenes para hacer este plato, pero valdrá la pena, no desistas por ello!

En un cazo, ponemos a calentar el arroz con una pizca de sal y una cucharada de aceite, y le damos un par de vueltas durante un minuto. Con fuego medio, y poco a poco, vamos añadiendo el agua hirviendo. Primero un cacito, cuando lo haya absorbido otro, y así hasta que la terminemos. Deberíamos tardar 15 minutos.

Tapamos con un paño y lo dejamos reposar 10 minutos.

Por otro lado, en otra sartén ponemos otra cucharada de aceite, añadimos el comino y el curry y le damos dos vueltas rápidas para incorporar los garbanzos, y salar. Los salteamos dos minutos, y reservamos.

Ya tenemos el arroz hervido y reposado, y los garbanzos salteados con las especias.

Ahora en una nueva sartén, esta vez una grande, ponemos la última cucharada de aceite. Cortamos la cebolla en aros, y la añadimos a la sartén junto a la cucharada de harina*. Cuando esté blandita, añadimos a esta sartén el arroz, los garbanzos, los arándanos y las hierbas [lo ideal es que sean frescas].

Servimos inmediatamente.

Si quieres tener este plato preparado con antelación, puedes dejar los garbanzos y la cebolla listos, los arándanos pesados y preparados, y las hierbas cortadas. Haz el arroz antes de comer, y saltea todo junto. Pero no dejes el arroz preparado con tiempo, se estropeará.

*En la versión original se embadurnan los aros de cebolla en harina y se fríen. Yo he optado por una versión muy aligerada, y queda francamente bien. No he prescindido de la harina porque ayuda a ligar los sabores y le da consistencia.

Fuente: Delicious stories

30 thoughts on “ARROZ SEFARDÍ CON ARÁNDANOS, GARBANZOS Y MUCHAS ESPECIAS [Vecinos y gallinas]”

  1. Gracias ¡¡¡

    Estoy de “vuelta al cole” y me he leído está y la anterior entrada y me han encantado, me he pasado un ratín de lo más agradable, de la receta no te digo nada que no las he leído,

    Por cierto tal como lo describes, parece Fuencarral o similar, mi hermana vivió en una corrala del centro un tiempo y era un mundo aparte.

    Un besazo,

  2. ¿Segunda parte de la historia anterior? Y yo que me temo que va a haber hasta tercera, y cuarta … uys, cuánto juego te van a dar esos nuevos vecinos, y no solo las gallinas, je je je.

    Imagino que al dueño le va a caer un buen paquete porque tal y como tú dices, no se puede tener en casa ese tipo de animales. Es insalubre y pueden transmitir enfermedades. Aunque hay humanos que seguro son mucho peores.

    Lo que me encanta es tu receta. ¡Sí! Me chifla. Es que me gusta todo, todito, todo. Qué poquito voy a tardar en hacerla ;)

    Besos y feliz semana.

  3. jajajajaja, pero que buen rato he pasado con tu entrada, ains, ese pedazo de agente sin guantes!, anda que no abunda esa especie!, jajajajaja. Al menos pasaste una tarde entretenida. Yo debería de apuntarme también al gimnasio, que a la cañas y papas fritas me apunte hace ya mucho, jajajaj.
    TU arroz un lujo para el paladar, a mi chico este tipo de arroces les hace la ola con maremoto incluido.
    Un besazo!

  4. Ya sabía yo que tu nueva casa y esos vecinos iban a darte mucho juego, pero creo que ni tú misma esperabas una historia como la que has escrito y descrito con tanta gracia. Me he reído mucho.
    El arroz creo que va a ser pronto preparado y para mí sola porque ya has comprobado que mi receta de ayer también lleva basmati y me queda mucho todavía.
    BESETS y buena semana.

  5. Pero qué entretenida es tu vida vecinal! A ver en los próximos días qué otros episodios suceden :D. Desde luego, qué inútil la policía, aunque es verdad que cuando a una gallina le da por no dejarse coger… Recuerdo cuando se escaparon las de mi primo que las tenía en el campo en un corral grande; de repente un día veo un par de ellas paseando por mi patio tranquilamente xD. Lo que costó reunirlas a todas!

    Hace tiempo que quiero preparar un plato así, con arroz y garbanzos, y desde luego que con arándanos y las especias me seduce un montón. Buena idea lo de ahorrarte el rebozar y freír las cebollas, lo veo totalmente innecesario.

    Un abrazo

  6. Olé con los vecinos! desde luego no te aburres, desaparece ropa interior, paseos de madrugada con “efectos” de luz incluidos, patatilla, gallinas, policia, jajjajaa, yo me lo creo todo a pie juntillas, después de vivir dos años en este pequeño pueblo recién ahora que nos reunimos los vecinos para cenas y demás, y me cuentan lo que pasa y pasó por aquí, me parece que para ser una pedanía hay más “marcha” que en la ciudad, jajajaja
    Ah! y yo también tengo albañiles, pero en casa que es peor, aaarrrggg!!! estoy frita con el polvo y el ruido :P
    Del arroz me apetece un plato, o dos, sería un buen detalle con los vecinos.
    Un besito

  7. A mi me había llamado la atención este rico arroz… pero mira tu que historia me encuentro, tengo los ojos llenos de lagrimas, pero de risa.
    Gracias Ana, por la receta y por la historia ¡que divertida!
    Un iquiño

  8. Hola guapísima!! Tras una larga temporada alejada de estos mundos virtuales, retomo la actividad y vengo a verte. Veo que tu blog sigue teniendo el encanto y la chispa de siempre!! La verdad, es que he echado de menos tus historias y recetas sanísimas, pero espero poder volver ya con la normalidad de antes y quedarme por aquí leyéndote. No he podido resistirme a leer la entrada anterior y me partía. Poco a poco me iré poniendo al día y viendo qué cosas me he perdido. Y bueno… qué mejor que recibirme con este arroz tan rico!! Ve poniéndome un plato que voy para allá…

    Un besazo

  9. Ana, la receta bien tentadora, sana y deliciosa (seguro). Entretanto, la historia de tus vecinos y sus gallinas, divertidísima. Al menos, no te has mudado a un vecindario aburrido y soso; que éste, está claro, presenta sus desafíos y entretenimientos… ;)
    Saludos.

  10. Te aseguro que vine a por esta receta que me interesa mucho y casi acabo sin leerla después de la historieta de las gallinas! Me has hecho pasar un buen ratito… Besos (El arroz con garbanzos lo encuentro genial)

  11. Qué ataque de risa con la gallina aterrizando en la terraza del bar por favor. Me has alegrado la peor semana del año, la de la vuelta de vacaciones. Del agente robocop mejor no hablo porque le pago yo el sueldo y me voy a encabronar.
    Así que vas al gimnasio todos los días!!! Qué fiera!! Ahora me siento realmente mal y piltrafa corporal! Dios mío tengo que hacer algo ya con este muslamen.
    Me voy a dar a platos como este arroz. Tiene que coger un saborazo con esa manera de prepararlo alucinante. La versión de harina incorporada como lo has hecho tú en vez de en fritura me convence un montón. Así chupa menos aceite que algo ayuda a las que no somos tan gimnastas. Ya te contaré cómo me ha ido en mi intento de darme al running… a ver si lo retomo…
    Besitos mil.

  12. Qué bueno! Pobres gallinas y pobre gente, que estoy segura de que sólo quería comer huevos, como me pasó a mí una vez que compré una barbacoa de sobremesa y se me ocurrió usarla en mi mini-terraza, ¡menuda humareda!, menos mal que era agosto y no había casi nadie, porque si no, vienen hasta los de CSI, ja, ja… Me apunto la receta del arroz que tiene una pinta deliciosa.

Habla ahora o calla para siempre...