STROGANOFF DE POLLO [Y mucha lluvia]

CAL 355,5 . HC 16,1 . PR 41,8 . GR 14,6 [POR RACIÓN]

Voy a encoger.

Y a desteñir!

Me siento como un jersey de lana dando vueltas en la lavadora… ¿Es posible que tanta agua caiga del cielo a la vez?

Pero de donde sale? Estoy harta! Harta jartita jartá por favor que manera de llover! El cielo en un gris permanente, la ciudad con una luz oscura, y agua y más agua.

Y me ha dado por pensar en eso de la democracia de la lluvia.

¿Democracia? ¡¡¡¿Dónde?!!!

La lluvia tiene de democrática lo que yo os diga! Va a ser verdad que nunca llueve a gusto de todos, pero es que tampoco llueve para todos por igual!

Que no es la misma lluvia [no, no lo es] la que cae por las amplias avenidas del centro de la ciudad, con sus aceras de 6 metros, sus pavimentos niveladitos, y sus impecables sistemas de alcantarillado donde vehículos y peatones conviven en armonía, que en mi barrio, con sus baches y socavones de las carreteras, con los desniveles laterales de la calzada que acumulan agua para duchar a los peatones que pasan, y esas aceras de un metro donde el término “apartarse” suena como… irónico.

Tampoco es lo mismo caminar bajo la lluvia en la zona bussiness de la ciudad, con esas pijas comealgas caminando con el culillo tieso sobre sus botas de agua de charol con tacones [dios que duro tiene que ser hacerse pija, pero que jodidamente monas y aparentes que van siempre ellas] que caminar por el circuito spa que lleva del metro a mi casa, con todos toditos sus charcos y alcantarillas desbordadas, metida en mis zapatos de diario, que calan hasta los huesos y te reblandecen los callos.

Ni es igual llegar a tu chalet en la sierra [osease, el monte] y encontrarte con la chimenea encendida y un vaso de leche de soja con cacao diet preparado por tu asistenta filipina, que llegar a mi casa, y encontrarte con que una vez más [que cruuuuuz] la caldera ha perdido presión porque hace un frío que pela, y te tienes que calentar el café con el abrigo puesto a ver si entras en calor mientras escurres los calcetines en la pila.

No es lo mismo. Ni democracia ni leches.

Estoy tan enfadada con el hombre del tiempo que le voy a demandar. ¡Quiero sol!

Así que mientras planteo los términos de mi demanda [demando: días de sol, temperatura agradable, y que deje de llover. Espero conseguir: que el metro funcione bien a pesar de la lluvia, que el alcalde arregle las calles para que no haya charcos y que al menos un chocolate calentito siga siendo suficiente para arreglarme el cuerpo] os dejo un guisito reconfortante y calentito para combatir esta lluvia fea y fría y antidemocrática.


POLLO STROGANOFF [de Helen Adams] [2 RACIONES]

Aceite, 1 cda
Pollo, 350 gr en dados [dos pechugas medianas]
Cebolla, 1 [picada]
Dientes de ajo, 2 [majados]
Harina, 25 gr
Concentrado de tomate, 2 cdas [usar ketchup en su lugar si no se tiene]
Caldo de pollo o verdura, 425 ml
Champiñones laminados, 125 gr
Pimiento verde, 1 grandote y limpio de semillas, cortado en dados
Nuez moscada, ½ cta
Yogur natural desnatado, 4 cucharadas y un poco más como acompañamiento
Arroz integral cocido, para guarnición [no contabilizado en los valores nutricionales]

MODUS OPERANDI

Se sofríe en una cazuela [de las que tienen tapa!] con el aceite el pollo, la cebolla y el ajo a fuego medio durante unos 4 o 5 minutos, hasta que comience a tomar color.

Se añaden la harina y el tomate, se remueve y se añade el caldo. Se mezcla bien y se deja un par de minutos.

Se incorporan los champiñones, el pimiento verde y la nuez moscada. Se salpimenta y se deja a fuego vivo hasta que de el primer hervor. En este momento se baja, se tapa la cazuela y se deja unos 10 o 15 minutos [hasta que el pollo esté listo, dependerá del grosor de los dados]

Una vez fuera del fuego la cazuela, se bate enérgicamente el yogur para dejarlo cremoso y se añaden las cuatro cucharadas a la salsa, que se integran en la salsa removiendo bien.

El yogur se bate para evitar que queden grumitos, si es un yogur cremoso sobra decir que no hay necesidad de batirlo.

Se sirve el pollo junto al arroz cocido y si te gusta, puedes poner una cucharada generosa de yogur por encima.

12 Comments

  1. Hola, aquí de vuelta de tu visita por mi cocina. Tienes un blog muy interesante. Suscribo todo lo que dices de la lluvia. Aquí en Barcelona empiezo a estar un poco harto de la lluvia. Para que luego nieguen el cambio climático. Meteorología aparte, me apunto este pollo strogonoff para hacerlo un día de estos. Tiene una pinta estupenda.
    Besos

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  2. Yo soy del norte pero no me acabo de acostumbar a la lluvia…..que haga todo el frio que quiera pero por favor que no lluevaaaaa!!!
    El pollo, genial! Me lo apunto!
    Besotes!

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  3. Hola guapa por fin he podido coger unos minutillos para visitaros, me ha encantado esta receta y seguro que la pruebo, ese pollo estupendo y con esa salsa tan estupenda, me encanta.

    La tarta de queso tambien la apunto, se ve riquisima. Un saludo guapa y un millon de gracias por todo.

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  4. Mi total simpatía con tu frustración, tus zapatos caladitos y tu cabreo con los del parte meteorológico. No tienen la culpa, pero desahoga mucho poder insultarles… con cariño, eso si.

    También mi adhesión al tema de los spas callejeros. Son gratuítos, si… pero no son lo mismo que los de la calle Serrano, cierto?

    La receta? pues si, totalmente que si, que debe consolar bastante, sobre todo mojando pan mientras se seca la ropa sobre los radiadores (suponiendo que funcionen).

    Besos desde una Mallorca ni soleada ni azul ni maravillosa.

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  5. Pues yo creo que sí, que la lluvia es “democrática”: cabrea por igual a ricos y pobres, al norte y al sur, a jóvenes y viejos, jajajaja.
    Yo, cuando me vine a vivir a Alicante, tenía entendido que aquí llovía poco, pero, ¡ya, ya….menudo invierno llevamos!.
    Este stroganoff meeee loooo lleevoooo, como dice el anuncio de El Corte Inglés. ¡Qué rico!.
    Besotes.

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  6. ¡Hola! Cielo.
    Cuantos días sin leer tus comentarios, ya te extrañaba demasiado.
    Pues sí hija, llover no llueve al gusto de todos, pero sí que cabrea a todos lo mismo.
    Máxime si tienes que hacer cabriolas y zig-zages, cuando caminas por todos esos spas como tu los llamas.
    Quieres buen tiempo, vente para aca, pero eso sí no te garantizo que resuelvas el problema de los dichosos spas, cuando haga mal tiempo. aquí parecen acequias.
    Me encanta ese pollo. la idea del yogur me parece genial para no cargarlo con tantas calorias como con la nata. Así que tomo buena nota de la receta.
    Un beso.

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  7. He llegado seria y por casualidad, pero qué sonrisotas me has arrancado con tu crónica.

    A mí me encanta la lluvia aunque, fíjate, llevamos tres días que no para y tan feliz, hoy que toca ir a trabajar, ya me estaba empezando a poner de mal humor…
    Pero visto lo visto, y como hoy sé que tocará, me pondré mis botas no de agua ni de charol ni de pija ni de tacón, bien abrigada hasta las rodillas, saldré a mojarme con ella… pondré una velita o venderé mi alma al diablo a ver si, cuando vuelva, un rico plato como ese me espera a la mesa.

    sé que será total y, desde ya, definitivamente imposible pero.. por soñar que no quede.

    Felicidades.. me gusta tu forma de contar.

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