TARTA DE MANZANA CREMOSA [Confesiones de fisios]

Soy una de esas señoras que se pasan recetas de bizcochos con los médicos rehabilitadores durante las sesiones. Sí. ¿Y? De algo tenemos que hablar.

Empecé a hacer unas sesiones de rehabilitación tras una rotura de hombro. Me asignaron un tratamiento en camilla con un rehabilitador que empezaba el día torturando movilizando con mayor o menor intensidad mi maltrecha articulación durante media hora.

La cosa era así: Yo llegaba, me descalzaba, me ponía cómoda en una camilla, y este señor agarraba mi hombro y le empezaba a dar meneos para un lado y para otro mientras nos íbamos contando la vida, para pasar el rato y olvidar el dolor. Sobre todo, lo último.

El rehabilitador, que es un tipo muy sociable, me contó con pelos y señales todo su divorcio, me habló de su hija vegana a la que encantan las anchoas [eso os lo cuento otro día], y me puso al día de toda su vida y sin perder detalle: padres, hermanos [nueve hermanos, que dieron para varias sesiones], nueva pareja, hijos de ambos, perrillo con problemas digestivos…

El tipo llegaba y se abría ahí con su vida a vena abierta a las primeras de cambio. Y oye, que entre viaje y viaje de articulación crujiente, es un rato entretenido. Mejor que una teleserie.

Y hablando de nuestras cosas me contó un día que había hecho una tarta de manzana que le sale buenísima para su actual pareja [con la que quiere irse a vivir a Londres en unos meses, justo cuando se jubile – pero que están esperando a ver si operan al perrete – y luego está lo de la hija vegana que vive con el novio en Barcelona pero que lo mismo se mudan a Escocia y entonces se irían con ellos en lugar de ir a Londres… y un largo etcétera de cosas más]. Total que yo escuché bizcocho de manzana [él lo llama bizcocho pero como habréis visto en las fotos, no lo es, es más bien una tarta jugosa de fruta] y desplegué antenas.

Le ofrecí mi receta mejor guardada de tarta de zanahorias, y le pedí a cambio su receta de tarta de manzana que le hace triunfar allí donde va. Al día siguiente, vino con la receta anotada en una libreta, y nos intercambiamos la mercancía. Receta por receta.

Y tenía razón, que esto está… increíble. Tiene muchísima fruta, por lo que es aceptable comerla con poca culpa. Es jugosa, cremosa, suave… una maravilla. Vino apuntada en vasitos, pero yo os he pesado todo para que tengáis una orientación de las cantidades, aunque también indico los vasos.

TARTA CREMOSA DE MANZANA

INGREDIENTES

  • Manzanas, 1 kilo [dos de ellas para decorar]
  • Leche almendras, 220 g [un vaso, de la leche que uses normalmente]
  • Harina, 150 g [1 vaso]
  • Aceite, 100 g [1/2 vaso]
  • Huevos, 150 g [3 huevos]
  • Stevia, 16 g [200 g azúcar, un vaso]
  • Canela, 1 cucharadita rasa
  • Levadura, 15 g [una cucharadita colmada]

MODUS OPERANDI

Precalentamos el horno a tope antes de empezar.

Pelamos las manzanas y retiramos las semillas y rabitos. Si las pieles han salido más o menos enteras, las podemos guardar para la fase horno, si queremos [en caso de querer usarlas, hay que lavar bien las manzanas].

En una batidora ponemos todos los ingredientes excepto dos manzanas, que guardamos para después. Lo trituramos hasta tener un puré muy fino.

Cogemos el molde donde vayamos a hornear el pastel, yo he usado uno redondo de 22 cm, para que calcules lo que puede ocupar. Lo encamisamos con mantequilla y harina, o lo forramos con un papel de horno para evitar que se pegue.

Cortamos las dos manzanas reservadas en láminas finas, y las colocamos en la base del molde, las láminas juntitas, para que hagan de base. Una vez colocadas, volcamos por encima la masa del pastel.

Si vamos a usar las pieles, tendremos que haber lavado antes las manzanas. Las podemos colocar sobre la masa, con la piel hacia arriba y la parte de la carne hacia la masa, para protegerla de que se tueste demasiado. Es la versión eco de usar papel aluminio. Funciona igual de bien, las pieles se chamuscan y cuando terminamos de hornear, simplemente las tiramos.

Si no te convence o tus pieles están muy destrozadas, no pasa nada, comenzamos a hornear la tarta y al cabo de 15 minutos la tapamos con papel de aluminio.

El tiempo de horneado es de 45-50 minutos a 180 ºC. Si usas pieles, se ponen al comienzo; si usas papel aluminio, pasados 15 minutos y abriendo el horno como un ninja para que no se enfríe.

Siempre tienes que comprobar la cocción pinchando la tarta antes de darla por acabada, los hornos no siempre tienen la misma potencia, y también hay variaciones de tiempo según la altura de la masa.

2 Comments

  1. Toñi Sempere

    Creo que tengo una receta muy parecida en el blog, pero con peras, y yogurt en lugar de leche de almendras
    Tengo crema de almendras (para añadir agua ), me valdrá? Tendré que usarla como crema o con agua añadida?
    Me has creado una necesidad..

    Reply

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